lunes, 9 de mayo de 2011

Ciencia en la radio


(¡El diseño del blog se está moviendo! ¡No sé por qué! En tanto puedo arreglarlo agradezco la comprensión hacia el terrible diseño, ¡gracias!).





La divulgación de la ciencia agudiza o minimiza algunas de sus características dependiendo del medio por el cual se transmite. Por lo general hemos escrito en este blog sobre aspectos relativos a la divulgación de la ciencia escrita. Poco se habla sobre la divulgación de la ciencia en la radio.

Con frecuencia me he encontrado con organizadores o responsables de áreas de divulgación de la ciencia, en gobiernos estatales o municipales, o en universidades, que consideran que los productos para radio son casi iguales a los productos creados para publicarse. Incluso, alguna ocasión me invitaban a dictar un curso en una universidad en la que no sólo incluirían a los reporteros de prensa escrita, sino a quienes editaban una revista que iniciaba y a los locutores de su estación de radio… ¡nada más lejos de la realidad! Acaso podría serviles de algo lo que les aportara, pero definitivamente no soy yo quien puede ayudarles si la preparación se debe especializar en edición de publicaciones de divulgación de la ciencia, para eso Estrella Burgos es una de las mejores (acaso la mejor), que puede haber en ese campo en todo el país; y para radio muy pocos podrían superar a Mónica Genis.




Se minimiza con frecuencia la radio al compararla con la televisión y con los medios escritos, sin embargo, el impacto de la radio en algunas zonas urbanas y en casi todos el ámbito rural, es impresionante. De algunos programas de radio, que tienen líneas telefónicas al aire, se calcula que por cada llamada recibida te escuchan varios miles de personas, ¡miles! Un impacto que poco se compara con la mayoría de los medios escritos.




La radio implica un discurso especial. Muchas aportaciones de ciencia en la radio se insertar en programas más amplios, y sólo consisten en una breve entrevista, que, si el entrevistado es hábil y tiene “callo divulgativo”, puede aprovechar muy bien (como los espacios en los que participa Sergio de Regules o Martín Bonfil), pero si el entrevistado es un investigador aburrido la ciencia que divulgará será también aburrida.




Sólo para compartir un poco la diferencia del trabajo de divulgación en la radio les comparto, un fragmento de un texto que escribí sobre un investigador-divulgador del siglo XIX.




ALFREDO DUGÈS





Para la mayoría de los mexicanos, el nombre de Alfredo Dugès significa poco o nada, salvo para un reducido número de habitantes de la ciudad de Guanajuato, quienes con alguna frecuencia asocian su nombre al museo de historia natural de su prestigiada universidad. Lo cierto es, que este ilustre investigador franco-mexicano aportó trabajo, conocimiento, experiencia y vida; para contribuir a establecer las bases teóricas de la zoología, en el México de la segunda mitad del siglo XIX; particularmente en el campo de la herpetología.





Alfred Delsescautz Dugès o Alfredo Dugès nació en Montpellier, Herault, Francia, el 15 de Abril de 1826. Como hombre de su tiempo, su mentalidad y trabajo estuvieron marcados por personajes tan distinguidos, quienes depositaron en la ciencia toda la razón de la existencia y atuvieron como objeto de estudio al ser humano consagrando nuevas disciplinas como la sociología, psicología, biología. Algunos de estos investigadores que dotaron al mundo de sus conocimientos y abrieron una nueva forma de pensar, fueron Jean Batiste Lamarck, Claude Bernard, Louis Pasteur, Charles Darwin, Herbert Spencer, etc.





Hasta aquí el segmento.





La radio no puede hacer el “cuento” igual que el escrito, como si fuera un artículo para una revista. Además del gran esfuerzo de síntesis que implica convertirlo a un buen discurso radiofónico, al discurso hay que agregarle efectos especiales, música y demás efectos para que el público "visualice" el contenido. Anexo un fragmento del guión de radio que elaboró con la información anterior, Mónica Genis:





ALFREDO DUGÈS, UN SABIO FRANCÉS EN GUANAJUATO
OP. ENTRA RÚBRICA
OP. ENTRA MÚSICA Y BAJA FONDEAR, EN SEGUNDO
PLANO SE ESCUCHA MÚSICA DEL SIGLO XIX





En el Siglo XIX, Europa estuvo marcada por una nueva forma de pensar. Los estudiosos de esta época depositaron su fe en la razón, en la investigación, en la ciencia, creando una necesidad de vulgarizar todos los conocimientos. Necesidad que estaría vinculada con la formación del nuevo hombre del mañana y la sociedad futura. Algunos de estos investigadores que dotaron al mundo de sus conocimientos y abrieron esta forma de pensar, fueron Jean Batiste Lamarck, Claude Bernard, Louis Pasteur, Charles Darwin, Herbert Spencer, etc.





OP. RÁFAGA FX. DE SONIDO





El 15 de abril de 1826, nació en Montpellier, Francia, Alfred Delsescautz Dugès, mejor conocido como Alfredo Dugès. Como hombre de su tiempo, su mentalidad y trabajo estuvieron marcados por los personajes de ciencia de la época. Alfredo fue hijo del médico Louis Antoine Dugès, un estudioso de la medicina y la zoología, y de Reine Euphrosine Vanard. El ambiente hogareño e intelectual que le ofrecieron sus padres favoreció en gran medida a que surgieran en Alfredo Dugès inquietudes artísticas y científicas. Tuvo dos hermanos pequeños: Eugenio y Celine.





OP. CROSS FADE CON MÚSICA Y BAJA A FONDEAR








Alfredo Dugès inició sus estudios primarios en su ciudad natal Montpellier, en Francia; obtuvo los diplomas de bachiller en ciencias y letras en 1846. Acto seguido, don Alfredo continuó con sus estudios de medicina en la Universidad de Montpellier, los cuales concluyó en la Universidad de París, obteniendo su doctorado en Medicina el 28 de febrero de 1852.

Todo ello indicaría que su residencia la fijaría en la Ciudad Luz, donde podía procurar su ingreso al Museo Nacional de Historia Natural de París. Sin embargo, y para gran sorpresa de muchos de sus colegas, después de terminar su carrera Alfredo Dugès contrajo matrimonio y, en mayo de 1853, se trasladó con su esposa a la República Mexicana. Se piensa que el viaje de Dugès a México fue porque quería alejarse de la monarquía que había impuesto Napoleón
III después de lograr el golpe de estado del año de 1851.

OP. CROSS FADE CON MÚSICA Y BAJA A FONDEAR








Alfredo Dugès llegó con su esposa en mayo de 1853 al Puerto de Veracruz. Cuando salió de Europa ya había sido miembro de instituciones científicas. Sin embargo, para poder ejercer su profesión en México fue necesario que sustentara un examen público teórico – práctico muy riguroso.








Después de aprobar su examen, el científico francés vivió por temporadas en Guanajuato, Silao y Guadalajara. Para 1861, Alfredo Dugès establece definitivamente su domicilio en Guanajuato. En esta localidad se convierte en Socio Corresponsal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y Miembro de la Junta Departamental de Exposiciones. Estas labores las combinaba con su desempeño como médico cirujano y como director general del Hospital de Belem, en Guanajuato.




En 1870 Alfredo Dugès se convirtió en el medico de la mina de San Juan de Rayas y el 24 de julio del mismo año fue invitado a la inauguración de los trabajos de la mina de Villalpando por don Demetrio Montes de Oca; esto significa que ya se había integrado en el ambiente minero de la comunidad donde radicaba.





OP. CROSS FADE CON MÚSICA Y BAJA A FONDEAR





Hasta aquí el fragmento. ¡Es maravilloso!





Este guión es parte de un proyecto que se está desarrollando para la radio. Una vez que se agregue la música y las voces actuadas quedará genial. ¡Ya están terminados un par de otros personajes y suenan geniales las cápsulas radiofónicas!





Podemos identificar en el discurso que se repite con frecuencia el nombre del autor, ¡claro!¡Es que es para el radio! Si el radioescucha apenas enciende el aparato o cambia de estación deberá saber, a medias, de qué están hablando.





Sin duda la divulgación de la ciencia en la radio es un medio que debe aprovecharse muchísimo más, y también, sin duda, se requieren divulgadores especializados para ese medio, porque los hay pocos. Con frecuencia, en este blog, hemos acabado subrayando lo mucho que aún hay por hacer en la divulgación de la ciencia en México, y la radio es uno de esos rubros.




¡Hasta la próxima entrega!




(En la foto Alfredo Dugès)

5 comentarios:

Concepción Olivares dijo...

Hallo Libia:
Tienes razón, la radio es un medio importantísimo para contribuir a la divulgación de la ciencia. Y para dominar la técnica del guión radiofónico requiere como todo, mucha práctica.
Hasta ahora sólo he escuchado programas con locutor o locutores, pero si son rara las piezas producidas con diálogos y sonidos de fondo para ambientar los relatos al estilo de un teatro radiofónico, como era antes.

No dejes de avisarnos las fechas de transmisión cuando todo esté listo.

Tienes alguna recomendación bibliográfica sobre el guión radiofónico y la divulgación de la ciencia?

Hasta Pronto
C.

Libia E. Barajas dijo...

Gracias por tu comentario Concepción! Así a la mano no tengo la bibliografía, pero se la solicitará a Mónica y te la haré llegar; por supuesto ojalá pronto estén al aire las cápsulas de historia de la ciencia! Seguimos en contacto!

Matias dijo...

Buenas tardes! Les escribo desde Rosario, Argentina... Me llamo Matías y soy el productor un programa de divulgación científica sobre sociología... les dejo el blog del programa por si les interesa entrar en contacto con nosotros para compartir experiencias! pinceladassociologicas.blogspot.com un saludo!

Libia E. Barajas dijo...

¡Gracias por tu comentario Matías! Muy interesante que mantengan un blog con contenidos de radio. Será un gusto revisarlo y compartir los contenidos que sean viables por ese medio. ¡Seguiremos en contacto, claro que sí!

Concepción Olivares dijo...

Gracias Libia!
Hasta pronto
C.