martes, 29 de marzo de 2011

Cultura futbolera y divulgación de la ciencia (I)


La cultura futbolera en México goza de buena salud. Puede mejorarse (y mucho), pero caray, ¿qué no se puede mejorar en esta vida?

El término cultura siempre ha tenido serios conflictos, así es que copiaré algo de lo que se escribe en Wikipedia, que me parece adecuado:


Viéndolo así, la cultura futbolera implicaría una cierta costumbre, una práctica específica, códigos, normas y reglas que regulan al futbol (internamente y externamente), maneras de ser (“El Cuau” es un jugador de futbol prototípico, así como el grito “¡Aaaaaaahiii, donde las arañas hacen su nido!” sólo puede ser del futbol)… en fin, el futbol es realmente todo un sistema.

Como un sistema implica muchísimos elementos: jugadores, árbitros, dueños de los equipos, particulares o institucionales (¡hasta universidades! -¡arriba los PUMAS de la UNAM!-), empresarios, medios de comunicación, equipos técnicos, médicos especializados, organismos municipales, estatales, nacionales o internacionales de regulación… y un sin fin de etcéteras en las que por supuesto están incluidos los periodistas deportivos especializados en futbol. Pero este complejo sistema no siempre fue así. Hace cien años era impensable que alguien tuviera como profesión sólo narrar partidos de futbol, y no sólo eso, que fuera conocido y reconocido mundialmente por su grito: “Tirititito!”

Lo genial de esta cultura futbolera mexicana es que le ha ganado al país, bien o mal, pero casi siempre, estar representado en las grandes competencias internacionales, y al menos hacerse notar… a veces las selecciones nacionales han llegado hasta cuartos de final.

Y hasta aquí, toda esta disertación parecería que no tiene nada que ver con el lenguaje, y menos aún, con la ciencia. Nada más lejos de la verdad. Muchos lectores podrán haber reconocido sin ninguna complicación, y sobre todo, sin ninguna explicación, a quién me estaba refiriendo cuando mencioné al Cuau, quién es famoso por los gritos como “Tirititito!”, qué es la FIFA y qué significa que México haya llegado a cuartos de final… y faltaba más, ¡por supuesto que saben quiénes son los PUMAS! (me pongo de pie).

¿Por qué no tuve que explicar nada? La respuesta es muy obvia, parecería hasta tonta, pero es la mera verdad… casi ninguno de los lectores necesitará que se le explique nada porque ya sabe todos los antecedentes que debe conocer sobre el futbol, y con seguridad muchos lectores lo saben con mucha más profundidad que yo, originaria de una zona con preferencias beisboleras.

Como bien explica la definición de cultura, sus elementos embeben, inundan, abarcan todos los aspectos de la vida social, incluyendo el lenguaje. El discurso propio del futbol (tanto el visual, como el escrito y hablado), es reconocido casi de inmediato incluso para un lego como yo… inmersa en un país futbolero. Pues bien, esto no pasó de la noche a la mañana… ni en México ni en ningún otro país futbolero… y de esto hablaremos mañana.

2 comentarios:

Matalote dijo...

Libia:
Si, a pesar de que algunas personas que odian el futbol se negarían a aceptar la unión de la palabra cultura a la de futbol, es una realidad. Qué interesante ejemplo.
Hasta pronto.

Libia E. Barajas dijo...

¡Exacto! Hoy que leas la continuación no sé qué sentimientos te generará esa realidad... a mí me deprimió un poco... ya publiqué la continuación. ¡Gracias por tus comentarios!